Wawasos y Mamitis

La semana pasada tuve la oportunidad, (terrible experiencia) de conocer a la mamá de un amigo, cuarentón como yo, entendí mucho de su personalidad, mi amigo muestra mucha ira y resentimiento hacia su madre, ( no con ella, pero en sus relatos), a la vez que quiere siempre su valoración, es una relación tóxica entre mostrarse, recibir la veña y a la vez parecer quemimportista con la atención de la señora, atención que ella le da a su hermano mayor, no a él. Mi amigo muchas veces ha querido que yo le haga terapia, pero nunca hemos concretado por cuestiones más de tiempo que de otra cosa, pero me doy cuenta que la necesita mucho, al tener una persona que no lo valora, que lo minimiza y le hace sentir vago e inútil en cada palabra que dirige hacia él, mientras que su hermano recibe todo lo "bueno" en cada aspecto, me cuenta que a lo largo de su vida, quien ha recibido los laureles de los estudios, del buen trato, del cariño, de las ayudas económicas ha sido su hermano, sintiéndose menos que su hermano mayor, él busca la valoración de su madre, ella lo trata como cualquier gerente prepotente le trataría a su personal de limpieza; con displicencia, con arrogancia y sabiendo que tiene un esclavo emocional a su servicio, le entrega mijagas afectivas, miserias que le sobran, todo eso no suena "tan" mal hasta que miras más allá y te das cuenta de que él tiene un miedo a las relaciones con las mujeres, las ve como seres superiores y que deben decirle lo que se debe hacer, espera con beneplácito que sus relaciones le digan cuál es el siguiente paso en su vida, lo que también está mal es que pierda su esencia de hombre cuarentón independiente y sea un ente dependiente de su madre en todos los aspectos, con carencias emocionales que no le permiten tener una relación de pareja y aún no salga del nido emocional, ni estire sus alas ante el mundo, una desgracia para mi conocer a su madre, una patética y arrogante mujer llena de ego y complejos ante los coterránes ecuatorianos, dado que vive en Italia y "triunfa", cree que puede tratar al resto como ella cree, una especie de castigo al revéz o de desquite, (lo que me hacen allá yo les hago aquí). Fuerte el trabajo que tiene mi amigo para salir de esta batalla con su interior, hacerlo consciente le llevará mucho tiempo y disciplina en el trabajo consigo mismo, eso le costará, pero más le costará romper el cordón umbilical emocional que hasta estas fechas tiene. No lo trataré, no quiero, no me apetece.
Esto va para todas las esposas que tienen maridos "mamitis", a todos los hijos que sienten culpa de no poder hacer todo lo que sus mamitas quisieran, a las madres castradoras y obvio a la gente que se identifique con mi amigo. Besos y abrazos a todos.




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